Tomaste tu bandera conquistadora y me hiciste tuyo
Es una gracia del cielo tener en la mente a una hermosura de mujer y de persona y que ella te sonría aunque sea en la distancia, incluso, a veces, sólo en mis propios pensamientos.
Por que siempre, incluso sin poder disfrutar de ese saborcito rico que te deja en la comisura la sonrisa perpetua que me provoca su dulce presencia, incluso digo, tras un simple comunicado, por muy breve que sea(aunque siempre intenso y profundamente corazonado), le arrebatan a uno las ganas de agradecerles a ella y al cielo tantos beneficios como caben en un alma y un corazón pequeños que sienten como se engrandecen al contacto de su amor.
Y es que vivo en una gloria buscada y consentida que lleva camino de hacerme donante y receptor universal del péndulo vital que siempre vuelve mis pasos hacia ella;hacia quien en mi vida se cruzó para bien de los dos.
Por eso te digo que estés o no estés, en la gloria me ves.
Lo escribe quien ya es mucho más que un amigo. Lo juro por mi bandera que me conquista. Un beso.

