Too much love will kill you
Era una hermosa balada rock creo que de finales de los 80. "Too much love will kill you" , lo que, traducido a lo bruto, podría ser algo así como "demasiado amor te matará".
La sensación es esa. Este ser humano no entendió bien aquel mensaje de: "sé lo que quiero" y, dejándose llevar por sensaciones maravillosas de afecto y bienestar, no pudo por menos que confesarse enamorado de una mujer más que especial y de las que enganchan, la verdad.
Seguro que eso representó una hermosa sorpresa que, entre "sabía que no me equivocaba contigo" y "no, no , no me digas te quiero", acabó derivando, bendito sea Dios, en un inconmensurable "yo también te quiero".
Ella me lo decía, pero yo no supe ser golfo, el golfo que ella quería. Sólo supe ser sincero, mostrarme feliz con ella y declararle que quisiera que así nos sintiéramos siempre.
Entonces, aquella que me hiciera sentir grande al decir algo así como "no siente la vida el que no dice no, por una vez,a un consejo sensato", recupera su sensatez, busca la normalidad y se encuentra con el problema de contraponer ese cariño hacia este escritor, que era un cariño cierto, a la razón de no complicarse la vida, teniendo después la habilidad de enfriar el ambiente hasta que, este feliz enamorado, dándose cuenta de la situación y presa del inmenso cariño que siente por esa mujer, coge su propio corazón en un puño y facilita la labor a esa preciosa, en lo que, aunque ella quizás no se haya apercibido aún, constituye precisamente, quizás, el mayor gesto de amor sin límites que él tuviera hacia ella: abrir la puerta al desenlace tranquilo y con un beso decirla: "Adiós amor mío. Cuidate. Te quiero mucho".
A veces me llamaba caballero y, desde entonces, como nunca, así me siento. Se lo dije siempre: "Si estás conmigo quiero que sea para estar bien, para que disfrutes. Que nada te haga sufrir". Espero de verdad haber contribuído a que, al menos al final, nada haya sido sufrimiento. Ni siquiera en ese trance.
Nena, tú no lo crees, pero es mucho lo que te quiero.
Gracias por leerme y por todo lo que, aunque no estés, siento que me das.
Un beso de un amigo que te sueña.
Y perdona por haberte llegado a querer tanto.

