Volaré por tí hasta volar contigo
Quería dejarte algo escrito cuando, salvo lapsos mínimos de fines de semana, hace no sé cuanto, pero sí muy bien con qué plenitud, te sueño y te tengo conmigo casi siempre. Y lo hago a sabiendas de que ahora será más largo y que ésto que puedas leer quizás el primer día no podrá tener continuidad el segundo o el cuarto día.
Por ello, tengo que resumirlo en algo breve pero intenso, como intensa es la sensación que me dejas después de este regalo de día que me has hecho.
Un día muuuyy muyyyy especial, te lo aseguro. Por varios motivos, que trataré de resumir:
1.-Un día de "contigo pan y cebolla". Y es que no era comer ni tener, sino estar. Estar por fin.Muy locos pero muy juntos.
2.-Un día en el que me muestras a tope tu amor, revelándome tus ganas de trabajar por el equipo. "Busca, nena, busca".
3.-Un día de disfrute de lo que vendrá y de alimentarnos más bien con las esperanzas de acontecimientos futuros con ese juego divino de presencias y ausencias que tanto nos gusta.
4.- Un día de sonrisas. Las tuyas me las llevo grabadas en mi corazón, en mi retina, en mi memoria. No conozco sonrisa más bella, ojos más lindos ni sensación de verte feliz que más me llene. Ni que más me crea.Mil gracias.
5.-Y el día en el que, a mis 36 largos, recibo mi primera multa. En este caso impuesta por una airgam boy y, como era de esperar, por un despiste. Bendita la alegría que siento al comprobar que tenía el mejor motivo para perder la cabeza: perderla en la felicidad de compartir contigo el escaso tiempo que nos dejan.
Y nada más, de momento. Quería decirte algo. Hoy ha sido un día muy grande, en el que me ha gustado mucho tu implicación en el proyecto, en el que he querido decirte muchos te quieros y en el que pensaré por muchos días hasta mi vuelta.
Te juro que te quiero.
Y ahora, te abrazo.
Un beso, amor.

